martes, 23 de junio de 2026

Enero


Que enero no te deje frío. 

Después de tantos festejos, comilonas, reuniones y regalos, el 7 de enero es cuando comienza de verdad el año y este 2026 nos ha traído mucho frío y parece que, de repente, ya no hay nada que celebrar; pero es necesario parar para ser consciente de lo vivido. A menudo, en enero nos marcamos objetivos, que en muchas ocasiones acaban casi antes de empezar, sin embargo, pocas veces nos paramos para reflexionar qué hemos vivido, lo que tenemos.

Enero nos invita a hacer ambas cosas, parar para tomar consciencia y tener nuevas ilusiones, objetivos. Desde la biblioteca os propongo una actividad que os ayudará a ser más conscientes de lo que os rodea, de lo que vivís; es más sencillo de lo que creéis, sentaos en vuestro escritorio con una hoja delante y escribid lo siguiente: qué regalos he recibido desde el 24 de diciembre, todos, aunque haya sido uno pequeño, quién os lo regaló y sed realmente conscientes de lo que tenéis; escribid también con qué personas habéis estado, los habituales y a quienes vemos de tanto en tanto; por último, y más complicado, escribid momentos que os hayan hecho sonreír o reír abiertamente, que os hayan llenado el corazón. Leedlo luego, recordando todos esos momentos y saboreadlos, da igual que entre todas las listas, tengáis solo 2 o 3 cosas, ya hay algo por lo que ilusionarse. Y de ahí, podemos pasar a algún objetivo, no hay que ser muy ambicioso, deben ser objetivos realistas y trazar un plan para conseguirlos, el secreto está en ir poco a poco y en lo más importante: la constancia. 

Después de los últimos acontecimientos a nivel de geopolítica que hemos vivido, enero nos trae una efeméride importantísima, el Día Escolar de La Paz y la No Violencia, el 30 de enero. Este objetivo deberíamos marcarlo a fuego en nuestras agendas, porque la solidaridad, el respeto y la tolerancia están al alcance de nuestra mano; quizás no pueda controlar un bombardeo en Gaza o un tiroteo en Estados Unidos, pero todos los días podemos elegir no participar en pequeñas guerras y conflictos, puedo elegir ayudar a construir y a ponerme en el lugar del otro. 

Y nuestro pequeño poema, de Gloria Fuertes, que por haber vivido la tragedia de la Guerra Civil en su juventud, estaba impregnada de un gran sentimiento antibelicista.

Mi partido es la Paz.

Yo soy su líder.

No pido votos,

pido botas para los descalzos

-que todavía hay muchos-.

El libro que os recomienda la Biblikiteca a los más curiosos e interesados en geopolítica es Geostrategix. Un cómic que repasa la geopolítica más actual (desde 1945).





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